Hystéra
Una reflexión sobre la importancia de la palabra para arrojar luz en la creación de una vida y el entendimiento de un cuerpo.
Jueves 4 de junio, son las 12:30:
Tumbada en una camilla, dejo mi cara en manos de Eva, una cara que lleva acumulando meses lo que ella llama suciedad. Me dejo suavizar la piel de nuevo, con crema y pincel mientras hablamos de parir:
“¿Y a ti te hicieron lo de la matriz? ¿Te la recolocaron?”
“¿Qué es la Matriz?”
“Esto”, dijo Eva, presionando su vientre hacia abajo hasta la zona del pubis.
“¿Te hicieron eso?”
“Sí, mira, lo recuerdo como el peor dolor de mi vida; cogí la mano de la enfermera y le dije: “Tú no me tocas más”, a lo que respondió: “Pues mañana vuelvo para hacer lo mismo, guapa”.
Y volvió al día siguiente. Y recolocó la matriz de Eva en su sitio.
Matriz: Como describe Sofía Brotons en la sinopsis de su libro, es útero: molde con que se da forma a otros. - Escritura o instrumento para que, en caso de duda, se cotejen el original y las copias. - Entidad principal generadora de otras (RAE). Proviene del latín matrix, que se deriva de mater, madre, lugar de origen donde algo se desarrolla o gesta.
Al quedarme embarazada, empecé a buscar el origen de las palabras. Quería encontrar el génesis, la fuente, el santo grial, diseccionar lo que estaba sucediendo en mi cuerpo y entenderlo en profundidad, pero no solo una profundidad física, sino también etimológica; acceder a la raíz inmediata de la que proviene la palabra. Algo así como viajar en el tiempo. Algo así como trazar el punto de donde brota algo.
El minucioso ritual de buscar el origen reveló la incómoda certeza de saber que ni siquiera mi cuerpo a través de la palabra es conquista mía. Sigo siendo territorio de otro. De alguien que quiso que cada vez que nombrara mi cuerpo, fuera a través de un origen absurdo, que no hace justicia ni honra la creación.
Reflexiono en torno a la brutalidad de producir en un lugar de mi cuerpo uno de los fenómenos más extraños, bellos y paradójicos que existen, como describe Sofía Brotons: “Dejamos de ser solo una y fuimos por primera vez en la historia de la humanidad, dos. Se produjo el suceso fenomenológico más misterioso que existe. La división de una célula. La transformación. La creación ex nihilo”.
En cambio, a través de Camille Laurens en su novela “Fille”, descubrí que útero proviene de histeria según los griegos: hystéra (ὑστέρα). Lo describían como algo patológico, un animal ansioso e incontrolable, capaz de moverse libremente por el cuerpo, que vaga incesante buscando humedad, oprimiendo los órganos y causando enfermedades, asfixia o locura; el “útero errante”. Término que luego nuestro querido Freud perpetuó.
Siempre he admirado la pureza y riqueza de nuestra lengua, pero me doy cuenta de lo limitante que es al mismo tiempo.
Sellaron la palabra en nuestro cuerpo antes de que nos diéramos cuenta. De niñas, aquello que se escondía debajo de las faldas era suavizado con muchos nombres; ya de adultas nos dimos cuenta del peso que arrastraban nuestras caderas.
Inpropio, salvaje y agitado. Habitar el cuerpo se asemeja al mar; algunas partes son dulces, de terreno tranquilo, otras son salvajes donde oscilan la vergüenza y lo prohibido.
Pero lo que me entristece es que no es solo mi útero, sino el acto de gestar que esconde turbación tras sus vocablos.
Embarazada: Periodo comprendido entre la fecundación del óvulo y el parto, durante el cual tiene lugar el desarrollo embrionario. -Estado en que se encuentra la mujer embarazada. -Sensación de incomodidad o vergüenza que experimenta una persona en una situación determinada: cuando tiene que hablar en público, siente un gran embarazo. - Fisiología: estado de la mujer en gestación. Impedimento, dificultad, obstáculo. --Encogimiento, timidez, turbación, empacho. falta de soltura en los modales o en la acción. -Periodo del desarrollo de un animal vivíparo en el útero materno, desde la fecundación del óvulo hasta el momento del parto. - Preñez, preñado, gravidez.
Asumimos y nos identificamos con la verdad epistemológica de la palabra, sin cuestionarnos o reformular su verdadero significado. Yo escogí visitar el lugar donde nació la lengua para así reformularla hoy a través de estas mujeres. Entregar el poder a aquellas que sembraron.
Cigoto es unión, raíz. Vulva, es vaina. Pelvis es cuenco, vasija de barro. Fémina, la que amamanta. Vulva es envoltura. Mujer, del latín mulier, donde algunos sugieren que comparte raíz con molleris o mollis, siendo algo blando, débil y aguado.
Tenemos la evidencia de que la cultura ha moldeado el idioma durante siglos. Ahora me permito que la lengua mute y renazca desde este nuevo rincón. Los márgenes del lenguaje tienen un atractivo especial; aunque, como diría Kalinowski, niega que el uso argumentativo de la etimología sea siempre un atajo que descansa sobre la falacia de que el significado antiguo de una palabra encierra una verdad fundamental sobre las cosas o revela su naturaleza secreta.
Existe una verdad fundamental en la palabra, pero estas evolucionan y cambian; así pues, escojo ver mi cuerpo a través de escritoras como Lucy Jones, que habla del parto desde lo cósmico y la naturaleza, entendiendo la gestación de su vientre a través de ciencia y poesía.
I was carrying a third more blood, which was once soil and stars and lichen. The baby was formed of the atoms of the earth, of the past and the future. Every atom in her body existed when the earth formed 4.5 billion years ago. She will live for many years, I hope, when I have returned to the ground. She will live on the earth when I am gone. Time bends.
In my arms, a collection of trillions of atoms that had cycled through generations of ancient supernova explosions. We were both so old, made from stars born billions of years ago. We were both so new, she, breathing, outside me; I being made again in matrescence.
I couldn’t believe my eyes. I couldn’t sleep for the beauty of her. Little pink mouth. Doughball cheeks. Plant-stalk soft bones. Her astral holiness.
Body of my body, flesh of my flesh.
I heard the contraction and expansion of the universe bouncing into existence, new galaxies, axons, dendrites; cells and love, cells and love.
Abro los ojos, Eva no está y yo sigo en esa camilla, contando los focos del techo. Pienso que desde hoy puedo nombrar mi útero desde otro lugar y forma: matriz. Hay algo en mí que cree que, aunque desconozcamos el origen de algo, heredamos. Podemos dejar encadenarnos a una verdad que no hemos escogido, pero qué liberador poder nombrarlo y escoger de nuevo.
Quiero añadir lo siguiente;
Este escrito lo publiqué en otro canal que tengo creado, que se llama Mattern, pero los estoy fusionando ahora. Creía que debía mantener separados mis escritos sobre la gestación y la maternidad de la reflexión, el arte y la creatividad. Pero cuanto más escribo e investigo, más me doy cuenta de que todo gira en torno a lo mismo.
Espero que, aun así, sigas leyéndome.
Un abrazo, R.
Bibliografía:
Matriz, Sofía Brotons.
Fille, Camille Laurens.
Matrescence, Lucy Jones.
The Marginalian, Maria Popova
Las obras son de Shuling Guo






Me recuerda algo que leí hace poco, sobre que parte de los nombres de nuestros órganos reproductores, son nombres de hombres que los estudiaron o "descubrieron."
Y te hace pensar como dijiste que ni siquiera nos dejan nombrar algo de nuestro propio cuerpo, como algo que nos pertenezca.
Qué buen artículo, gracias. 💜 Conocía algunas de las etimologías, pero otras no. Muy interesante.
A mí me practicaron una cesárea porque mi hija no se giró. Fue la experiencia más impactante y desagradable de mi vida. Primero el comentario sin venir cuento del cirujano, bisturí en mano a punto de abrirme, valorando mi cuerpo desnudo encima de la camilla. Luego el olor a vísceras y sangre cuando me abrieron se me quedó grabado. Por último, una de las enfermeras me hizo eso de presionar la barriga y me salió sangre de la cicatriz. Por último, sufrí una pérdida de memoria momentánea que me hizo entrar en pánico. Así que para mí el parto no fue para nada una bonita experiencia.
Estaba precisamente leyendo estos días el tema de que el ADN mitocondrial se transmite sin apenas cambios de madres a hijas.
También que han hecho un experimento con ratones hembra juntando dos óvulos y la cría que nació tiene un 50 % de esperanza de vida más que las crías que nacen de óvulo y espermatozoide. Esto querría decir que el ADN masculino degrada el femenino. Una conclusión que seguro a más de uno no gustará.